“Sansón y Dalila” cuenta la historia del más famoso Juez de Israel, consagrado desde el vientre de su madre para ser un líder del pueblo elegido por el Señor, el Dios único, y dotado por él de una fuerza espiritual y física sobrehumana, capaz de destruir templos y ejércitos filisteos con el sólo poder de su brazo.
Dicha fuerza tenía una condición, un “recordatorio divino” de que Sansón seguía siendo un hombre, y por ende vulnerable al pecado y la debilidad: su fuerza radicaba en sus largas trenzas de pelo; al igual que el talón de Aquiles, si algo le ocurría a su pelo, su descomunal fuerza se desvanecía inmediatamente.
Posteriormente se enamora de una mujer llamada Dalila, del valle de Sorec, la cual es sobornada por los filisteos para que lo entregue en sus manos.
Después de engañarla tres veces acerca de la fuente de su fuerza, finalmente se rinde a sus ruegos y confiesa que su poder se debe al hecho de que su cabeza nunca ha sido rapada.
La amante pérfidamente rapa sus cabellos y cae indefenso en manos de los filisteos, que le sacan los ojos y lo encierran en prisión.
Más tarde, después de que sus cabellos han crecido de nuevo, lo sacan fuera con ocasión de la fiesta del dios Dagón, y así exhibirlo para diversión de la gente. Los espectadores, entre los cuales se encuentran los príncipes de los filisteos, en número mayor de tres mil, se congregan en un gran edificio que principalmente es sostenido por dos pilares.
Éstos son alcanzados por el héroe, cuya fuerza ha retornado; los derriba, haciendo que el edificio se derrumbe, y muere él junto con todos los filisteos, incluyendo también a la maliciosa Dalila.
Sansón es así vulnerado por un enemigo carente de armas y fuerza física: una seductora filistea llamada Dalila, designada por el sumo sacerdote del culto de Dagón para enamorar a Sansón, arrancarle su secreto y así poder vencerlo y humillarlo.
La pasión carnal que Dalila despierta en Sansón hace que este olvide su misión divina y se deje llevar por sus sentimientos e instintos mundanos, revelándole a Dalila su gran secreto como prueba de amor, siendo traicionado por ésta, quien le corta el pelo y lo entrega a los soldados filisteos, arrancándole los ojos, y encadenándolo como esclavo a una noria para ser vejado y humillado por el pueblo idolatra filisteo.
20080517
Sansón y Dalila
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